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HAULOTTE EN APEX 2026: EL CLIENTE EN EL CENTRO DE TODO

Con el Lema “Impulsando la confianza en toda Europa”, Haulotte ha estado exponiendo en APEX con un mensaje que impregna cada aspecto de su estrategia: el éxito de la compañía se mide por el éxito de sus clientes. En un mercado global cada vez más complejo e incierto, la firma francesa apostó por un stand centrado en el valor añadido, con la innovación, la seguridad, la sostenibilidad y el soporte como ejes de una propuesta que va mucho más allá de la máquina. Y para transmitirlo, nada mejor que tener a sus máximos responsables en Europa presentes y accesibles durante los tres días de feria. Y su plataforma HA20 E PRO equipo con todos los sistemas de seguridad y productividad con los que cuenta la empresa.

Un mercado en transformación

Alexandre Saubot, CEO del Grupo Haulotte, y Guillaume Van Hoeck, Director para Europa, compartieron durante la feria una rueda de prensa en la que explicaron su punto de vista del mercado mundial con una claridad infrecuente en el sector. 2025 fue un año de descensos —alrededor del 5%— marcado sobre todo por el colapso del mercado chino, que sacudió las cifras globales de toda la industria. Para 2026, las primeras señales apuntan a un cierto rebote y a las primeras muestras de estabilización en China, aunque el camino hacia la recuperación está lejos de ser lineal.

Un fenómeno que llama la atención es el crecimiento de las máquinas de baja altura —las llamadas low level access— impulsado por la explosión de los centros de datos, que generan una demanda específica de equipos compactos para trabajos en interiores técnicos. Un nicho en auge que convive con una construcción convencional que todavía no remonta.

En el plano macroeconómico, el contexto no ayuda: los conflictos bélicos en distintos frentes del planeta mantienen el nivel de confianza empresarial bajo mínimos, y las incertidumbres son tantas que, según reconocieron los propios responsables de Haulotte, resulta difícil hablar con seriedad de previsiones de mercado a medio plazo.

La presión de los fabricantes chinos sigue siendo el gran tema del sector en Europa. En Estados Unidos, los aranceles han frenado parcialmente su avance —haciendo el mercado menos atractivo para los chinos—, pero tampoco está del todo protegido: muchas máquinas fueron enviadas antes de que subieran los aranceles y todavía se están entregando, lo que mantiene la presión sobre los precios. Es un mercado algo mejor que antes, pero no blindado. En Europa, el nivel de control regulatorio no es el que debería para proteger adecuadamente el mercado local, algo que la industria lleva tiempo reclamando.

En este contexto, la estrategia de Haulotte es diáfana: no competir en precio con los fabricantes chinos —una batalla que no se puede ganar a largo plazo—, sino competir en el mejor uso de los activos del cliente (best use of the assets). La diferencia la marcan el mantenimiento, la velocidad de reacción, la accesibilidad, la disponibilidad de repuestos y el valor añadido real que solo una red local consolidada puede ofrecer. Tres fábricas y 1.500 personas dedicadas al mercado son la base de esa promesa. “Podemos hacer la diferencia frente a los chinos”, afirmó el CEO sin ambages.

Una red europea con vocación local

Guillaume Van Hoeck desglosó en el stand la propuesta de valor de Haulotte para Europa bajo cinco pilares: valor añadido (added value), soporte (support), sostenibilidad (sustainability), seguridad (safety) y éxito (success). Una arquitectura estratégica que la compañía materializa con una red de ocho filiales propias, con una media de 30 empleados cada una, de los cuales el 75% son personal de servicio técnico dedicado. La proporción no es casual: la fortaleza de Haulotte es el servicio, y para darlo bien hay que estar cerca del cliente.

En el stand contaron con una pantalla interactiva de presentación que permitía mostrar en tiempo real el portafolio de productos, servicios y soluciones disponibles, facilitando la conversación comercial y técnica con el cliente. Una herramienta que refleja la mentalidad de la compañía: digitalizar la experiencia sin perder el factor humano.

Van Hoeck lidera a más de 50 personas en campo y un total de más de 1.000 empleados dedicados al soporte en Europa. Una red que habla todos los idiomas, entiende la idiosincrasia de cada mercado y es capaz de adaptarse a las necesidades locales de cada cliente. A eso se suma un equipo de 15 formadores de proximidad distribuidos geográficamente, capaces de adaptarse a los hábitos operativos locales con total flexibilidad. “Somos flexibles”, insistió Van Hoeck. “Entendemos las necesidades locales porque estamos en cada mercado, no lo gestionamos desde lejos.”

En materia de sostenibilidad, Haulotte forma parte de la plataforma EcoVadis, referencia internacional en la evaluación del desempeño ambiental, social y de gobernanza de las empresas. “Cuidar de las personas —empleados, clientes y usuarios finales— es parte de nuestra cultura”, subrayó Van Hoeck. Y esa filosofía se traduce directamente en las máquinas que fabrican: cada nuevo desarrollo incorpora más sistemas orientados a proteger al operador y a quienes trabajan a su alrededor.

La HA20 E PRO: todo el sistema Haulotte en una sola máquina

La estrella del stand fue la nueva HA20 E PRO, el brazo articulado todoterreno 100% eléctrico de 20 metros de la gama Pulseo, que concentra en un solo equipo todos los sistemas de seguridad y soporte que Haulotte ha desarrollado a lo largo de los años. Con 20,5 metros de altura de trabajo, un alcance máximo de 11,9 metros con 250 kg en plataforma —ampliable a 350 kg con la opción Extra Reach, que permite tres personas en cesta—, tracción 4WD, dirección en cuatro ruedas y eje oscilante, la HA20 E PRO ofrece prestaciones de máquina diésel con cero emisiones. La batería permite hasta dos días de trabajo en todoterreno real, y el Range Extender opcional —un generador de 5 kW— recarga el 80% de la batería en tres horas y amplía la autonomía hasta seis días adicionales. La electrificación del todo terreno es una de las grandes apuestas de Haulotte de cara a los próximos años.

Pero la HA20 E PRO es mucho más que un brazo articulado eléctrico. Haulotte ha convertido este modelo en el escaparate de todo su ecosistema de seguridad activa, estructurado en tres niveles de protección que cubren cada riesgo de la operación:

Protección del operador: el sistema Activ Shield Bar, el Secondary Guarding System, FASTN —solución innovadora que impide físicamente cortar el cinturón de seguridad, una de las intervenciones más simples y eficaces presentadas en APEX—, User Drive Assist y MyCompanion.

Protección de la máquina: el Activ Lighting System —un sistema de iluminación activa que mejora la visibilidad en cualquier condición de trabajo, una solución sencilla pero de gran impacto práctico—, el Transport Handle para facilitar y hacer más segura la carga y descarga del equipo en el camión, y la cesta de alta visibilidad.

Protección de las personas alrededor de la máquina: el Pedestrian Detection Assist y el Obstacle Detection Assist, dos sistemas que convierten a la máquina en un agente activo de seguridad en obra.

La mayoría de estos sistemas vienen de serie, sin coste adicional para el cliente. “Cada vez sacamos más soluciones dedicadas a cuidar a los clientes”, señalaron desde la compañía.

Telemática, nuevos productos y el futuro de la identificación del conductor

Haulotte presentó también las últimas novedades de su plataforma telemática Sherpal, que aprovecha la información CAN BUS de la máquina para ofrecer a las empresas de alquiler visibilidad completa sobre el estado y uso de su flota: cuándo y cómo trabajan las máquinas, alertas de mantenimiento preventivo, gestión avanzada de activos, control anti-robo y optimización del rendimiento. La filosofía es tan clara como práctica: si el cliente dedica menos tiempo al mantenimiento, tiene más tiempo para el alquiler y más rentabilidad de su inversión.

En el capítulo de nuevos productos, Haulotte avanzó que a lo largo de 2026 y 2027 seguirá ampliando la gama Pulseo con nuevas soluciones eléctricas, incluyendo nuevos modelos de tijera eléctrica todoterreno —entre ellos la HS21 E, nueva tijera eléctrica de 21 metros— que continuarán la senda de electrificación iniciada con la HA20 E PRO.

El siguiente gran paso en conectividad y seguridad ya está en desarrollo: la identificación del conductor. En un futuro próximo, las máquinas Haulotte solo podrán operarse cuando el sistema reconozca al conductor autorizado, añadiendo una capa adicional de control de acceso que transformará radicalmente la gestión de flotas en el sector del alquiler.

Haulotte cerró su participación en APEX con un mensaje tan sencillo como potente: en un mundo donde el precio ya no puede ser el único argumento, quien cuide mejor a su cliente ganará. Y para eso, llevan décadas preparándose.

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