Moderada por Rosa María Naranjo, de GAM, la mesa redonda de jóvenes talentos reunió a nuevas generaciones del sector del alquiler de plataformas, que hablaron de liderazgo, relevo generacional, digitalización, sostenibilidad y futuro.
Durante la Asamblea de ANAPAT, una de las mesas redondas que más interés despertó fue la dedicada al talento joven, un encuentro que puso sobre la mesa una de las grandes preocupaciones del sector: cómo atraer, formar y retener a las nuevas generaciones en una actividad tan especializada como la del alquiler de plataformas elevadoras.

La mesa estuvo moderada por Rosa María Naranjo, de GAM, y contó con la participación de Teresa Fernández, de GAM, de 29 años; Pablo Fernández, de KYO Rent, de 24 años; Mónica Zago, de 25 años, de Zanilift, Jacobo Castellanos, de SOOS Maquinaria, de 22 años; y Soraya Gomariz, de Grupo Gomariz de 26 años. Todos ellos compartieron su experiencia, su visión del sector y el papel que quieren desempeñar en los próximos años.
La conversación comenzó con una presentación personal de cada uno de los participantes y con el recorrido que les ha llevado hasta el mundo de la elevación. Pablo Fernández explicó que empezó con 18 años en el taller, lijando, limpiando y conociendo el negocio desde la base. Hace dos años se incorporó a KYO Rent, donde comenzó a formarse en la parte comercial, y actualmente está al frente de la delegación de Castellón, que lleva seis meses en activo. “Hay mucho trabajo detrás, no solo técnicos”, señaló, destacando la importancia de conocer todas las áreas de la empresa.
Teresa Fernández, de GAM, explicó que lleva un año en el sector y trabaja en el departamento de compras.

Mónica Zago, hija de Nicola Zago, contó que aunque estudió algo diferente y nadie esperaba que entrase en este sector, siempre ha crecido rodeada de plataformas. Ahora está aprendiendo de todas las áreas y tratando de aportar una visión nueva.

Jacobo Castellanos, de SOOS Maquinaria, recordó que desde pequeño iba a trabajar a la empresa familiar. Después se formó en Madrid, en IE, y tuvo la oportunidad de realizar prácticas en Riwal/Boels en Madrid. Actualmente está vinculado a la distribución de Manitou en Galicia.

Por su parte, Soraya Gomariz explicó que empezó con 18 años archivando facturas y que hoy es responsable del departamento de alquiler, coordinando distintas áreas de la empresa.

Qué busca hoy el talento joven
Uno de los primeros temas abordados fue qué busca hoy una persona joven en una empresa y qué ha cambiado respecto a hace diez años. Teresa Fernández apuntó que las nuevas generaciones buscan saber que su trabajo tiene un propósito, que aporta valor y que existe una posibilidad real de crecer y desarrollarse profesionalmente. También destacó la importancia de la flexibilidad y la conciliación, siempre sin comprometer el trabajo ni la responsabilidad.
En cuanto a la atracción de talento joven, Pablo Fernández reconoció que no es una tarea sencilla. Señaló que, especialmente en los perfiles técnicos, hay que acercarse a los jóvenes que salen de Formación Profesional, enseñarles cómo funciona el negocio, explicarles qué son las máquinas y hacerles ver que este sector ofrece muchas posibilidades. “A los chicos que quieren formarse hay que incorporarlos, enseñarles el sector y acompañarlos”, explicó.
Jacobo Castellanos añadió que muchas veces el propio sector no sabe comunicar hacia fuera el valor que tiene. En su opinión, ANAPAT y las empresas hacen mucha labor interna, pero sería necesario abrir más el sector a universidades, centros de FP y nuevos perfiles para que las generaciones jóvenes conozcan realmente qué oportunidades existen.
Talento femenino: “No es cuestión de sexo, sino de ganas y talento”
La mesa también abordó la presencia de talento joven femenino en el sector. Mónica Zago fue clara al señalar que no cree que deba haber diferencias por sexo: “Se requiere talento joven con ganas de trabajar”. Explicó además que muchos de sus amigos no sabían ni siquiera qué era una plataforma elevadora, lo que demuestra la necesidad de acercar el sector a las universidades, a los centros de formación y a los entornos donde están los jóvenes.

La conclusión general fue que el sector debe comunicar mejor, mostrarse más atractivo y explicar que no se trata únicamente de un mundo técnico, sino de un sector con muchas áreas de desarrollo: comercial, operaciones, compras, logística, digitalización, administración, marketing, servicio técnico y gestión de clientes.
Liderazgo: cercanía, valores y respeto ganado
Otro de los momentos destacados de la mesa llegó cuando se preguntó a los participantes qué tipo de líderes les gustaría ser en comparación con las generaciones anteriores. Soraya Gomariz afirmó que le gustaría ser una líder cercana, capaz de escuchar, pero manteniendo algo que la generación anterior ha hecho muy bien: la cercanía con el cliente. “La confianza y la relación con el cliente son fundamentales”, destacó.

Jacobo Castellanos señaló que, en los procesos de sucesión en empresas familiares, muchas veces se tiende a fijarse demasiado en las diferencias con la generación anterior, cuando lo realmente importante es recoger todo el trabajo que ya se ha hecho, aprender de ello y sacar lo positivo para construir el futuro.
Pablo Fernández añadió una reflexión muy aplaudida: “El líder tiene que entrar el primero y ser el último en irse”. Para él, el respeto se gana con el ejemplo, con trabajo y aplicando los valores que se han aprendido de las generaciones anteriores. “La mejor herencia que me han dejado son los valores y el valor del trabajo. Aunque el trabajo vaya mal, tú siempre tiras hacia adelante”, señaló.
Mónica Zago quiso añadir otro elemento esencial: la confianza en las personas. Para ella, las relaciones personales tienen un valor enorme en este sector, donde muchos empresarios y profesionales se conocen desde hace años. “Las amistades hay que cuidarlas y mantener esa confianza”, apuntó.
Qué debe cambiar y qué no debe perderse
La conversación avanzó hacia los cambios que necesita el sector. Teresa Fernández destacó que hay que reforzar la innovación, la digitalización, la sostenibilidad y la seguridad. En su opinión, todos los aspectos de la empresa requieren cada vez más tecnología y no se puede quedar atrás.
Sin embargo, también advirtió de un riesgo: los jóvenes tienden a quererlo todo rápido y a comunicarse menos por teléfono o en persona. Para Teresa, las relaciones hay que cuidarlas, y ese trato humano no puede perderse. Soraya Gomariz coincidió en que los jóvenes son más abiertos al cambio, pero también más impacientes, mientras que las generaciones anteriores han sido más prudentes y han sabido construir con paciencia.
Pablo Fernández fue contundente al afirmar que lo que no debe cambiar nunca es el factor humano. “La parte de las personas es lo que me enamoró de este sector: las experiencias, comer con el cliente, conocer cómo remontaron las empresas… El factor más importante de este sector sois las personas”, afirmó.
Digitalización, datos e inteligencia artificial
La digitalización fue otro de los grandes temas de la mesa. Mónica Zago explicó que uno de los mayores cambios que está viviendo es precisamente la digitalización de la empresa. Para ella, toda la información que se está empezando a extraer permite tener más capacidad analítica y sacar mucho más potencial al negocio. “Ahí está la clave: forzar un poco esa evolución. Todo lo que se pueda evolucionar es bueno”, señaló.
Jacobo Castellanos hizo una autocrítica generacional al afirmar que los jóvenes pecan a veces de cortoplacismo. “Parece que trabajamos y nos tienen que dar un premio”, dijo, frente a generaciones anteriores que sembraban con más paciencia para el futuro. En su opinión, los jóvenes pueden aportar mucho, pero también tienen que aprender de la experiencia y de los mentores.
Preguntados por dónde ven la mayor diferencia generacional, Jacobo apuntó que está en las relaciones entre personas. Saber relacionarse, reaccionar ante situaciones complicadas y gestionar clientes no viene “de fábrica”, sino que se aprende trabajando y con la experiencia de quienes llevan años en el sector.
La inteligencia artificial también apareció como una de las grandes innovaciones que marcará el futuro. Jacobo Castellanos, haciendo referencia a la ponencia de Carole Bachmann, de la ERA, señaló que la IA tendrá una influencia muy importante en todos los procesos de la empresa: logística, gestión, administración y toma de decisiones. Destacó además que el programa de gestión de una empresa es una “caja negra” fundamental y que contar con una herramienta potente será clave.

Pablo Fernández coincidió en que la IA puede ayudar a reducir costes, hacer los procesos más eficientes, eliminar papeleo y conseguir que todo sea más rápido y sencillo. Teresa Fernández añadió que hay muchos procesos en los que la IA puede aportar soluciones, aunque recordó que este tipo de proyectos requieren tiempo y trabajo desde los departamentos de IT antes de dar resultados.
Sostenibilidad y nuevas exigencias del cliente
Sobre sostenibilidad, los participantes coincidieron en que no se puede entender solo como una cuestión de marketing. Jacobo Castellanos afirmó que todo parte de las necesidades del cliente y que, a partir de ahí, las empresas deben trasladar esas exigencias a su propia organización. La sostenibilidad, la eficiencia y el servicio deben ir de la mano.
También se habló de cómo está cambiando el cliente. Soraya Gomariz explicó que el cliente busca cada vez más un servicio 360º: disponibilidad inmediata, respuesta rápida ante averías, resolución de incidencias y un servicio integral. Teresa Fernández añadió que hoy se exige inmediatez, disponibilidad y capacidad de servicio, algo en lo que la tecnología puede ayudar mucho.
Mónica Zago apuntó que la inmediatez no es solo una característica de los jóvenes, sino de toda la sociedad actual. “Ayer ya es tarde”, afirmó, destacando que las empresas deben adaptarse a esta nueva realidad.
El futuro del sector: crecimiento, aprendizaje y relevo
En la parte final, los jóvenes participantes compartieron cómo ven el sector dentro de cinco o diez años y dónde se ven ellos profesionalmente.
Pablo Fernández afirmó que ve el sector creciendo progresivamente, salvo que aparezcan factores externos que lo frenen. A nivel personal, se ve continuando su carrera comercial, aprendiendo de sus compañeros y de su padre, y tratando de quitarle carga de trabajo como forma de agradecerle los valores que le ha transmitido.
Teresa Fernández también ve un sector en crecimiento y evolución, donde el papel de los jóvenes será innovar y seguir aprendiendo. En su caso, espera conocer cada vez mejor el negocio y asumir más responsabilidades.

