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MAMMOET REUBICA CON ÉXITO UNA DRAGALINA DE 3.100 T EN AUSTRALIA MEDIANTE SPMTS, MARCANDO UN NUEVO RÉCORD

MAMMOET REUBICA CON ÉXITO UNA DRAGALINA DE 3.100 T EN AUSTRALIA MEDIANTE SPMTS, MARCANDO UN NUEVO RÉCORD

Mammoet ha logrado un traslado récord en Australia al reubicar con éxito una dragalina Marion 8050 de 3.100 toneladas en la mina Peak Downs mediante el uso de SPMTs (transportadores modulares autopropulsados). En solo 10 días, la compañía recorrió 27 kilómetros, evitando el desgaste de la máquina y cumpliendo un plazo crítico para cruzar una línea férrea esencial para el transporte de carbón. Gracias a su experiencia global, Mammoet superó los desafíos logísticos, técnicos y climáticos del proyecto, marcando un nuevo estándar en el movimiento de maquinaria minera de gran escala.

Las dragalinas son piezas clave en la minería a cielo abierto en Australia. Estas gigantes excavadoras son grandes, pesadas y potentes, lo que las convierte en un verdadero reto a la hora de moverlas.
Diseñadas para operar en una sola mina y sin capacidad para desplazarse eficientemente por largas distancias por sí solas, estas enormes máquinas eléctricas requieren numerosos equipos auxiliares de transmisión y generación para poder trasladarse entre distintos puntos de excavación.

La alianza BHP Mitsubishi (BMA) confió a Mammoet la reubicación de una dragalina Marion 8050 de 3.100 toneladas desde un extremo de la mina de carbón Peak Downs, en Queensland (Australia), hasta el otro —una distancia total de 27 km.

Con una fecha límite para completar el traslado, permitir que la dragalina se desplazara por sus propios medios no era una opción óptima.
¿La solución? Elevar la dragalina para que pudiera ser transportada por SPMTs (transportadores modulares autopropulsados) de Mammoet. Los SPMTs pueden desplazarse hasta a 5 km/h, mientras que una dragalina apenas avanza 1 km cada 12 horas.

Esta estrategia ya había sido utilizada por Mammoet en Australia en 2017, también con BMA. Sin embargo, esta vez, no llegar y cruzar la vía férrea antes del plazo establecido habría supuesto importantes costes y tiempos de inactividad para el proyecto.
Además, al necesitarse equipamiento adicional y estar todas las importaciones sujetas a estrictos controles aduaneros, Mammoet recurrió a su experiencia y flota global para asegurar una ejecución sin contratiempos.

Elevación y transporte de una dragalina de 3.000 toneladas

Se instalaron ocho torres JS500 bajo la dragalina para realizar la operación de elevación. Una vez elevada a 2,5 metros, se colocó debajo una configuración de 5 x 28 líneas de SPMT para transportarla.

Para esta etapa, fue fundamental que los ingenieros comprendieran bien el peso y el centro de gravedad de la máquina. Debido a su antigüedad, la información disponible era limitada, por lo que partieron de datos de dragalinas de edad similar.

Pese a algunas particularidades, la dragalina fue elevada de forma segura y eficiente. Su peso se distribuyó uniformemente sobre 560 neumáticos, lo que dio como resultado una presión sobre el suelo inferior a 9 t/m².

“En el pasado, la elevación de dragalinas en Australia se realizaba con gatos trepadores, que requieren manipulación manual de bloques de madera para elevar progresivamente la carga”, explica Jack Whittaker, jefe de proyecto en Mammoet.
“El sistema JS500 necesita menos torres y utiliza casetes insertados en la base, lo que ahorró mucho tiempo, menos equipamiento y eliminó la necesidad de manipulación manual”.

BMA construyó una nueva ruta para el traslado de la dragalina. En las zonas de terreno blando, se colocaron placas de acero para evitar que los SPMTs se hundieran o quedaran atrapados.

Debido a la distancia y al calor intenso de Queensland, se instaló un asiento con toldo en la parte delantera del SPMT, lo que permitió montar el cuadro de mando y proteger al conductor del sol.

El equipo tenía una ventana de 72 horas para el cierre de la línea férrea. En ese tiempo, debían construir una rampa temporal sobre las vías, cruzarla de forma segura y restaurar el terreno a su estado original.

“Una de las razones principales por las que BMA nos contactó fue que el cruce ferroviario de Aurizon es una línea crítica —transporta carbón de varias minas de la región hacia la costa para su exportación”, añade Laura Ewen, directora de la sucursal de Mammoet.
“En ese momento había proyectos en competencia en la zona, y la siguiente oportunidad para el cierre no llegaría hasta dentro de tres meses. La dragalina era necesaria para la extracción de carbón en los tajos del sur”.

Un traslado de dragalina que rompe récords

Utilizar SPMTs no solo redujo los riesgos del proyecto y permitió mover la dragalina de forma segura, puntual y sin incidentes, sino que también disminuyó el desgaste de la máquina y sus componentes mecánicos.

Otro beneficio logístico fue que no se necesitó el equipo auxiliar habitual para mover una dragalina, ni una subestación portátil conectada a cables aéreos mediante un largo “cordón umbilical”, ya que todo fue alimentado por los SPMTs.

Normalmente, el traslado de una dragalina de este tipo lleva más de un mes, pero Mammoet estableció un nuevo referente al completar los 27 km en solo 10 días, avanzando 8 km diarios y reduciendo drásticamente el tiempo de inactividad de la Marion 8050.

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