El impresionante puente del valle del Neckar, cerca de Horb, es un ejemplo destacado de la moderna tecnología de construcción de puentes: 667 metros de longitud, 65 metros de altura y, como puente extradosado, técnicamente sofisticado tanto en su diseño como en su construcción. Para el izado de dos elementos del puente de 32 toneladas cada uno a una altura de 64 metros, la empresa de servicios de grúas Wiesbauer apostó por un izado en tándem con su nueva Tadano AC 7.450-1. La segunda grúa fue aportada por la empresa colaboradora AKM, de Múnich. “Dominamos este tipo de operaciones exigentes con tecnología de grúas y elevación de última generación, de la cual la AC 7.450-1 es un claro ejemplo”, explica la directora gerente Sissy Wiesbauer, justificando la elección de esta grúa para el proyecto de construcción del puente.
El primer uso operativo de la recién entregada AC 7.450-1 estuvo a cargo del operador de grúa de Wiesbauer, Jannik Weigle, quien también había transportado la grúa tras su entrega en Zweibrücken: “Configuramos nuestra nueva Tadano para este trabajo con una pluma principal de 76 metros y 120 toneladas de contrapeso. Como en cualquier izado en tándem, el desafío en Horb consistía en garantizar que ambas grúas elevaran perfectamente sincronizadas para que la carga permaneciera siempre equilibrada con precisión en el gancho”, destacó.

“¡Todo salió perfectamente!”
Un requisito indispensable para el éxito del izado en tándem fue que los equipos se coordinaran perfectamente de antemano y, por supuesto, que la comunicación durante la maniobra funcionara sin fallos. Todos los participantes estaban conectados por radio: el señalista y los dos operadores de grúa se coordinaban constantemente durante la elevación para mantener el control total de la carga en todo momento. “El concepto de izado desarrollado previamente por nuestro equipo demostró ser extremadamente eficaz: elevamos los dos elementos estructurales de 24 metros de longitud según lo previsto y los colocamos con precisión centimétrica a una altura de 64 metros. Todo funcionó perfectamente”, informa Jannick Weigle.

Elogios para la grúa
También se muestra muy satisfecho con el primer despliegue de la grúa: “La AC 7.450-1 es grande, potente y, aun así, increíblemente compacta para su categoría. Simplemente era la mejor grúa para este trabajo”, resume. Está especialmente impresionado con la pluma telescópica de 80 metros: “Con un modelo más pequeño habríamos tenido que instalar un plumín y, con una grúa más grande equipada con una pluma suficientemente larga, habríamos tenido problemas de espacio en la obra”, explica. En ese sentido, realmente no había alternativa a la AC 7.450-1 para este trabajo.