CSPI-EXPO 2026, la International Construction & Survey Productivity Improvement EXPO, se celebrará del 17 al 20 de junio de 2026 en Makuhari Messe, en Chiba, uno de los grandes recintos feriales del país, a unos 30 minutos de Tokioy a cinco minutos a pie de la estación Kaihinmakuhari. La feria abrirá de 10:00 a 17:00, salvo el último día, 20 de junio, cuando cerrará a las 16:00. La organización prevé una edición especialmente ambiciosa, con 500 empresas, 3.600 stands, cerca de 60.000 m² y alrededor de 55.000 visitantes.

Si alguien está interesad en acudir a la feria o exponer puede ponerse en contacto con nosotros en Movicarga a mi mail: macarenagarcia@movicarga.com y les mandamos toda la información.
No se trata de una feria más. CSPI-EXPO se ha consolidado como una de las principales plataformas japonesas para maquinaria de construcción, equipos pesados, accesorios, soluciones de medición, construction DX, i-Construction y servicios ligados a la mejora de la productividad. La propia organización la define como una de las mayores exposiciones del país para el encuentro entre profesionales de construcción y topografía que buscan negocio, información técnica y soluciones a problemas reales de obra. Además, la feria cuenta con el respaldo de organismos públicos de peso, entre ellos la Digital Agency, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI), el Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo (MLIT) y el Ministerio de Medio Ambiente de Japón.
El tamaño de la cita se entiende mejor si se compara con la edición anterior. En 2025, CSPI-EXPO reunió a 405 empresas, 2.765 stands y 47.000 m², con 50.576 visitantes profesionales y 57.362 visitantes en total al sumar la jornada del sábado abierta al público general. También registró 1.411 visitantes internacionales procedentes de 45 países, una cifra que confirma que no es solo una feria doméstica, sino un escaparate cada vez más visible para marcas, distribuidores, contratistas, empresas de alquiler, administraciones y proveedores tecnológicos de todo el mundo.
Uno de los grandes atractivos de CSPI-EXPO es precisamente su amplitud. El abanico de productos y servicios que admite incluye maquinaria de construcción, perforación, transporte, nivelación y mejora de suelos, maquinaria vial y de túnel, equipos de mantenimiento de carreteras, instrumentos de medición y pesaje, soluciones NETIS, tecnologías y métodos constructivos, plataformas aéreas, camiones y vehículos de transporte, materiales de seguridad, andamios, equipos temporales, generadores, soldadura, iluminación, equipos de hormigón, maquinaria medioambiental, comunicaciones, vídeo, software y aplicaciones para construcción, además de consultoría y recursos humanos. Dicho de otro modo: la feria no solo cubre “hierro”, sino también digitalización, seguridad, gestión de datos y servicios avanzados.
También es relevante mirar quiénes exponen, porque eso define el nivel real del evento. En el buscador oficial de expositores de 2026 ya figuran nombres como Komatsu / Smart Construction, Kobelco Construction Machinery, Hitachi Construction Machinery, Sumitomo Construction Machinery, Tadano, XCMG, Zoomlion Japan, Terra Drone, SKYJACK Asia-Pacific, Zhejiang Dingli Machinery y STEELWRIST junto a SVAB. La mezcla es significativa: hay fabricantes japoneses de primer nivel, grandes grupos internacionales, marcas de elevación, especialistas en topografía, empresas de drones y firmas muy orientadas a la automatización y a la conectividad en obra. Eso convierte a CSPI en una radiografía bastante fiel del mercado asiático más avanzado y, a la vez, en una puerta de entrada al ecosistema japonés. La lista oficial es dinámica y seguirá creciendo, por lo que estos nombres deben entenderse como una muestra representativa y no como un listado cerrado.

Para una empresa fabricante o distribuidora, exponer en CSPI-EXPO tiene una lógica muy clara. La propia organización subraya tres ventajas: posibilidad de promocionarse ante más de 50.000 profesionales, concentración de contactos comerciales en solo cuatro días y acceso a un tipo de conversación presencial que no se obtiene por vías no presenciales, especialmente para recoger reacciones, objeciones y necesidades del mercado. A eso se suma otro factor muy importante: la feria ha reforzado su apertura al tejido de pequeñas y medianas empresas. En su informe de 2025, la organización recuerda que aproximadamente el 80% de los sectores de construcción y topografía en Japón está compuesto por pymes, y precisamente por eso decidió potenciar el formato de cuatro días con sábado, para facilitar la asistencia de empresarios y responsables que pasan la semana en obra y no siempre pueden desplazarse entre semana.
Desde el punto de vista del visitante, acudir también tiene un valor muy concreto. CSPI no solo permite ver máquinas y equipos; permite comparar tecnologías en funcionamiento, asistir a seminarios especiales, conocer presentaciones técnicas de expositores y, además, acceder a programas CPD/CPDS, muy valorados en entornos profesionales japoneses. La feria se plantea como un espacio donde la visita no es solo comercial, sino también formativa: la organización mantiene un sistema de acreditación para quienes asistan a seminarios o cumplan los requisitos de visita técnica al recinto. Ese componente refuerza el interés del certamen para ingenierías, contratistas, topógrafos, técnicos de obra, administraciones y centros de investigación.
Además, el propio diseño del evento responde a un reto muy japonés: hacer visible que la construcción ya no es un sector atrasado, sino un campo cada vez más tecnológico. En el informe de 2025, la organización reconoce que todavía existe una percepción superficial de la construcción como un trabajo duro y anticuado, pero insiste en que la realidad actual va en la dirección contraria, con una integración creciente de tecnologías punteras en maquinaria y equipos de medición. Esa visión explica por qué la jornada del sábado se abrió también al público general: no solo para aumentar tráfico, sino para acercar el sector a futuros profesionales y corregir esa imagen desfasada. En 2025, esa apertura atrajo 6.786 visitantes generales.
Esa apuesta por la tecnología no es casual en Japón. El país se enfrenta a un problema estructural de envejecimiento de la mano de obra y descenso de nuevos trabajadores en construcción y transporte, algo que el propio White Paper del MLIT identifica como una prioridad urgente a medio y largo plazo. El ministerio ha ido más allá con su estrategia i-Construction 2.0, presentada en 2024, que fija como objetivo para 2040 una reducción de al menos el 30% de la necesidad de mano de obra en obra, equivalente a elevar la productividad 1,5 veces, apoyándose en tres pilares: automatización de la ejecución, automatización del intercambio de datos y automatización de la gestión de obra.
Por eso CSPI-EXPO encaja tan bien en el momento actual del mercado japonés. No es solo una feria comercial, sino un escaparate del modelo hacia el que quiere evolucionar el país. El programa de seminarios de 2026 ya incluye referencias explícitas a la convergencia entre GX y DX, a soluciones que combinan maquinaria descarbonizada, digitalización, i-Construction y operación remota, así como casos de mejora de seguridad y productividad mediante construcción remota. En paralelo, empresas como Komatsu describen un “lugar de trabajo del futuro” en el que una excavadora puede operar desde una oficina a cientos de kilómetros y cargar material en un dúmper autónomo, mientras herramientas basadas en IA ayudan a formular y optimizar planes de obra. En otras palabras: Japón está utilizando la tecnología no como elemento decorativo, sino como respuesta directa a sus problemas de productividad, seguridad, disponibilidad de personal y sostenibilidad.
Otro aspecto que da peso internacional a la feria es su red de cooperación exterior. El informe oficial vincula CSPI-EXPO con certámenes como CONEXPO-CON/AGG, World of Concrete, SaMoTer, CONEX Korea, KOMATEK y otras ferias de Asia y Europa, además de organizaciones como AEM, CECE, KOCEMA, UNACEA y ANMOPYC. Ese entramado convierte a CSPI no solo en un evento japonés de referencia, sino en un nodo de conexión entre mercados, asociaciones y fabricantes de distintos continentes. Para empresas que quieran entrar en Japón o reforzar su presencia en Asia, la feria tiene valor como plataforma de posicionamiento, alianzas y lectura de tendencias.

En definitiva, CSPI-EXPO 2026 se presenta como una feria grande en cifras, pero sobre todo grande en significado. Reúne maquinaria, topografía, digitalización, automatización, drones, software, seguridad y sostenibilidad en un mismo recinto; convoca a fabricantes y visitantes de Japón y del exterior; y se alinea con una transformación profunda de la construcción japonesa, impulsada por la falta de mano de obra, la necesidad de eficiencia y la presión por descarbonizar y digitalizar las obras. Para exponer, es una oportunidad clara de negocio y visibilidad. Para asistir, es una oportunidad de entender antes que otros hacia dónde se mueve el sector. Y para observar Japón, es una prueba de que allí la innovación en construcción ya no es una promesa: es una política industrial y una necesidad de mercado