Su diseño especializado para andamios tubulares y sus avanzados sistemas de seguridad lo posicionan como uno de los referentes en el sector de la construcción.
El sector de la elevación cuenta con un aliado estratégico: el MC 250, el montacargas más pequeño de su línea, diseñado específicamente para integrarse con éxito en el interior de andamios tubulares. Este equipo destaca por su versatilidad y su sistema de elevación mediante piñón-cremallera, utilizando un mástil “plano” que permite una capacidad de carga de hasta 250 kg.

Versatilidad y rendimiento en altura
El MC 250 no solo destaca por su tamaño reducido, sino también por sus prestaciones técnicas. Es capaz de alcanzar una altura máxima de 70 metros y una velocidad de 20 m/min. Además, para adaptarse a las necesidades específicas de cada obra, el equipo permite intercambiar distintos tipos de barquillas, incluyendo opciones accesibles, no accesibles y una jaula especial para el transporte de materiales de andamio.

Para garantizar un funcionamiento óptimo en cualquier entorno, el fabricante ofrece versiones tanto monofásicas como trifásicas, asegurando que todos sus componentes eléctricos y electrónicos provienen de las principales marcas europeas cumpliendo con la normativa CE.

Seguridad de última generación
La seguridad es un pilar fundamental en el diseño del MC 250. El equipo está equipado con un paracaídas de rearme automático que actúa como freno de emergencia y un sistema de descenso manual para situaciones críticas mediante la liberación de una palanca de freno electromecánico.

Otras características de seguridad incluyen:
- Detector de presencia de mástil.
- Amortiguadores de goma en la base para mitigar posibles impactos de la cabina.
- Piso de cabina antideslizante y acabado en acero galvanizado para mayor durabilidad.
- Opción de barquilla giratoria con puertas de acceso a plantas para facilitar la descarga.
Con estas especificaciones, el MC 250 se presenta como una herramienta perfecta para proyectos que requieren eficiencia en espacios reducidos sin comprometer la integridad de los operarios ni la calidad de los materiales