Es la más grande de su historia, y Jekko la anuncia en primicia con legítimo orgullo. Se trata de la nueva JF1050, la más reciente e imponente grúa oruga articulada del fabricante de Treviso, caracterizada por una impresionante capacidad máxima de elevación de 22 toneladas y una altura máxima al gancho de 34,5 m. Repasemos juntos sus principales características.

La JF1050 está dotada de tres articulaciones de pluma para ofrecer la máxima versatilidad, también a la hora de superar obstáculos u operar con ángulos negativos. La grúa está diseñada, en este sentido, para operaciones de elevación en espacios reducidos y congestionados, como trabajos de mantenimiento industrial —incluyendo la sustitución de maquinaria—, instalación de equipos, construcción y mantenimiento de centros de datos, manipulación de materiales en la industria alimentaria y operaciones de almacén.

La nueva grúa de gama alta de Jekko está alimentada por un motor bi-energía que combina un motor diésel de bajas emisiones con un motor eléctrico integrado, garantizando plena autonomía en exteriores y operatividad limpia de cero emisiones en espacios interiores. Los operadores pueden cambiar de forma fluida de una fuente de energía a otra, asegurando la máxima productividad en cualquier entorno. El nuevo sistema de gestión del motor de velocidad variable (Variable Speed Engine Management) garantiza un control preciso del motor para movimientos más controlados y un menor consumo. Los movimientos de la grúa resultan más rápidos, precisos y fluidos. La eficiencia global del motor mejora la operatividad, con menor consumo de combustible y la posibilidad de elegir entre tres modos de trabajo alternativos (Eco / Normal / Power).

La información funcional de la grúa y del motor se visualiza en el nuevo panel táctil de 7″, un nuevo panel de control con protección IP66 resistente al agua, de interfaz intuitiva y un amplio conjunto de funciones, entre las que destacan la visualización en tiempo real del área de estabilidad y el asistente de a bordo integrado. El lastre auto-desmontable reduce el peso total de la grúa, simplificando su transporte y permitiendo operar con menor presión sobre el suelo en superficies ligeras.

La flexibilidad de configuración es otra ventaja clave de la JF1050. La grúa puede realizar una amplia gama de trabajos gracias a sus múltiples configuraciones: elevación con gancho o cabrestante, jib hidráulico, uso con equipos hidráulicos independientes como pinzas con sierra o grapas para vigas, o trabajo en altura con cesta portapersonas.





