El Think Tank de Humanoides organizado por ARME reunió a 100 profesionales para analizar las posibilidades de esta tecnología, sus aplicaciones industriales y los retos que plantea su implantación.
La Asociación de Robótica Móvil Española (ARME) celebró el 18 de septiembre en Valencia su Think Tank de Humanoides, una jornada que reunió a 100 profesionales de empresas, centros tecnológicos, universidades y otras organizaciones vinculadas a la robótica y la industria. El encuentro puso sobre la mesa las expectativas que despiertan los robots humanoides, pero también las condiciones necesarias para que puedan pasar de las demostraciones a las fábricas.
Uno de los principales resultados de la jornada fue el contraste entre el interés por esta tecnología y la experiencia real en entornos productivos. Según la encuesta realizada entre los asistentes, el 80% considera que los humanoides despiertan más interés que los vehículos de guiado automático (AGV) y los robots móviles autónomos (AMR) hace cinco años. Sin embargo, ninguno de los participantes había visto humanoides trabajando en una planta industrial.

Además, el 68% manifestó interés tanto técnico como económico por esta tecnología, mientras que un 43% señaló que su empresa ya la está analizando. Los resultados reflejan un mercado atento a las oportunidades, aunque todavía en una fase temprana de evaluación.
El debate también sirvió para ajustar las expectativas. Antes de la jornada, el 45% de los encuestados preveía ver miles de humanoides en las plantas industriales; al finalizar, esa proporción descendió al 33%. En cambio, la disposición a invertir en un proyecto piloto aumentó del 43% al 47%, y la indecisión en torno a esa inversión cayó del 25% al 14%.
La conclusión fue clara: menos expectativas de una implantación masiva inmediata, pero mayor interés por comprobar su utilidad mediante pruebas concretas, con objetivos y resultados medibles.

Seguridad, integración y casos de uso
Los participantes destacaron la necesidad de que estas máquinas puedan repetir las tareas de forma fiable, recuperarse ante incidencias e integrarse con los procesos industriales. También se analizaron los riesgos asociados a las caídas, las perturbaciones y la variabilidad del entorno de trabajo.

Durante el encuentro se abordaron las dificultades técnicas que todavía deben resolverse, especialmente las relacionadas con la estabilidad, la seguridad y la integración de los humanoides en los sistemas existentes. Frente a los robots móviles convencionales, la locomoción bípeda exige mantener el equilibrio mientras se manipulan cargas o se trabaja en entornos irregulares.
Entre las primeras aplicaciones propuestas figuraron la teleoperación en tareas peligrosas y los trabajos repetitivos de manipulación, etiquetado, trazabilidad y montaje. La recomendación fue comenzar con tareas concretas en zonas controladas, definir indicadores de rendimiento antes de iniciar las pruebas y decidir su continuidad en función de los resultados obtenidos.
Un ecosistema que sigue creciendo
El encuentro contó con 23 socios de ARME representados, nueve partners, 21 organizaciones invitadas y 11 invitaciones de socios. La asociación anunció además cinco nuevas incorporaciones: SICK, Alisys, Europneumaq, Oppent y la Universitat Politècnica de València (UPV).
El Think Tank dejó como principal mensaje que el futuro de los humanoides en la industria dependerá menos de las demostraciones llamativas y más de su capacidad para resolver necesidades concretas con seguridad, fiabilidad y rentabilidad. Para ARME, el siguiente paso pasa por transformar el interés actual en proyectos piloto que permitan obtener experiencia y datos reales.
Fuente: Informe Think Tank de Humanoides, ARME, Valencia, 18 de septiembre de 2026.