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ANAPAT PRESENTA EN A CORUÑA SU NUEVO PROTOCOLO DE ACTUACIÓN ANTE ACCIDENTES CON DAÑOS PERSONALES

La Asociación trabaja en un documento integral con guías prácticas para ayudar a sus socios a actuar de forma ordenada, segura y jurídicamente garantista tras un accidente con PEMP.

Durante la Asamblea de ANAPAT 2026, celebrada los días 10 y 11 de junio en A Coruña, se presentó el nuevo Protocolo de Accidentes de ANAPAT, un documento en el que la Asociación está trabajando con el objetivo de proporcionar a sus socios herramientas claras de actuación ante accidentes con daños personales en el uso de Plataformas Elevadoras Móviles de Personal, PEMP.

La presentación corrió a cargo de Alfredo Rodríguez, de Riskia, y Santiago Font Hädinger, también de Riskia, quienes explicaron el alcance, los contenidos y la metodología seguida para la elaboración de este protocolo.

El documento, todavía en versión preliminar y pendiente de aprobación por parte de la Junta Directiva de ANAPAT, nace con una finalidad muy concreta: ofrecer a los socios de la Asociación protocolos y guías de actuación para saber cómo proceder tras un accidente con daños personales, tanto en instalaciones propias como en instalaciones ajenas, ya sea en operaciones de arrendamiento como en otras actividades relacionadas, por ejemplo, operaciones de mantenimiento.

Un protocolo para actuar con rapidez, orden y seguridad

El nuevo protocolo busca convertirse en una herramienta de referencia para los alquiladores, especialmente en situaciones complejas en las que es fundamental actuar de forma rápida, coordinada y documentada.

El proyecto incluye un documento integral con guías y protocolos, así como seis guías prácticas de actuación en caso de accidente. Para su elaboración, se han utilizado diferentes herramientas de análisis, entre ellas una encuesta a asociados de ANAPAT y seis entrevistas realizadas a seis empresas asociadas.
La finalidad es que el socio disponga de una pauta clara que le ayude a gestionar adecuadamente las consecuencias de un accidente con daños personales, reduciendo la improvisación y reforzando la trazabilidad documental y la garantía jurídica.

Contenido del documento

El protocolo se estructura en diferentes capítulos que abordan los principales aspectos relacionados con la prevención, la actuación y la gestión posterior al accidente.

El capítulo 2 incluye un vocabulario básico con los términos y acrónimos utilizados en el documento, facilitando así la comprensión de los conceptos técnicos y legales.

El capítulo 3 recoge los principales riesgos y factores de riesgo en las operaciones que implican el uso de PEMP, mientras que el capítulo 4 incorpora un sistema de clasificación de accidentes por tipo de siniestro.

Uno de los apartados más relevantes es el capítulo 5, en el que se desarrollan las obligaciones legales y las recomendaciones de buenas prácticas. Para facilitar la comprensión, el documento diferencia visualmente ambos conceptos mediante colores: en rojo se identifican las obligaciones legales y en azul las buenas prácticas que, aunque no sean obligatorias, pueden ayudar a minimizar el riesgo en caso de accidente con daños personales.

Esta diferenciación entre obligaciones legales y recomendaciones se mantiene también en los capítulos 7 y 8 del documento.

Obligaciones y recomendaciones para propietarios, arrendatarios y terceras empresas

El protocolo distingue entre diferentes tipos de obligaciones y recomendaciones, en función del papel que desempeñe cada parte implicada.

Por un lado, se recogen las obligaciones y recomendaciones exclusivas del propietario de la PEMP. Entre ellas, se incluye la obligación legal de proporcionar, junto con la máquina, al menos el manual de instrucciones del fabricante en castellano, conforme al Real Decreto 1644/2008.

Además, como recomendación de buena práctica, se plantea proporcionar junto con la PEMP un documento que incluya recomendaciones y pautas de seguridad para el uso de la máquina, siempre sin contradecir lo indicado por el manual de instrucciones del fabricante.

El documento también contempla obligaciones y recomendaciones comunes al propietario y al arrendatario o terceras empresas, así como aquellas que corresponden de forma exclusiva al arrendatario o a otras empresas intervinientes.

Esta diferenciación resulta especialmente importante para clarificar responsabilidades y evitar confusiones en situaciones de accidente, donde la correcta identificación del papel de cada parte es clave.

La opinión de los asociados de ANAPAT

Durante el proceso de elaboración del protocolo, ANAPAT recabó la opinión de sus asociados mediante una encuesta. Uno de los datos destacados es que el 52,9% de los encuestados indicó que dispone de un documento que recoge las normas de seguridad obligatorias en el uso de PEMP, mientras que un 17% señaló que no dispone de dicho documento.

La encuesta se cerró con una pregunta abierta para que los socios pudieran indicar qué aspectos consideraban que debía incluir el protocolo. En total, se recogieron 34 respuestas, de las que se desprenden varias ideas principales.

Uno de los puntos más repetidos fue la importancia de la formación. Los asociados insistieron en la necesidad de que el operador de la PEMP cuente con formación no solo en el uso de la máquina, sino también en materia de seguridad y en la forma de proceder en caso de emergencia. Asimismo, se señaló que esta formación debería poder ser verificable por parte del arrendador.

Otro aspecto destacado fue la anticipación. Los socios pusieron el foco en la importancia de contar con documentación previa, registro de entrega y recepción de la máquina, así como una adecuada gestión documental CAE cuando proceda.

También se consideró fundamental definir claramente las pautas a seguir en caso de accidente, incluyendo la posibilidad de recurrir a profesionales de referencia para dar apoyo técnico, pericial o jurídico si fuera necesario. En este sentido, se mencionó la utilidad de contar con técnicos especialistas, investigadores de accidentes, peritos, notarios o abogados.

Asimismo, los asociados reclamaron claridad respecto a la responsabilidad del arrendador y del arrendatario, un aspecto clave para reforzar la seguridad jurídica de las empresas de alquiler.

Entre las propuestas de mejora, también se planteó la posibilidad de incorporar un código QR que permita al arrendatario y al operador de la máquina acceder de forma rápida a la documentación de la PEMP, incluyendo instrucciones del fabricante, manual de uso, medidas de seguridad, protocolo de actuación en caso de emergencia, contactos y otra información de interés.

Una herramienta de apoyo para los socios

Con este nuevo protocolo, ANAPAT da un paso más en su labor de apoyo a las empresas de alquiler de plataformas elevadoras, ofreciendo una herramienta práctica, estructurada y adaptada a la realidad del sector.

El documento pretende ayudar a los socios a gestionar mejor las consecuencias de un accidente con daños personales, reforzando la prevención, la trazabilidad, la respuesta inmediata y la correcta delimitación de responsabilidades.

Según se explicó durante la Asamblea, el protocolo se encuentra actualmente a disposición de la Junta Directiva de ANAPAT y próximamente se facilitará a los socios una vez completado el proceso de aprobación.

Además, está previsto complementar este trabajo con nuevos protocolos y guías prácticas de aplicación para aquellos casos en los que el siniestro produzca únicamente daños materiales en el patrimonio de los socios, sin que existan daños personales.

La iniciativa refleja el compromiso de ANAPAT con la seguridad, la profesionalización del sector y la mejora continua de los procesos de actuación ante situaciones de riesgo.

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