Una de las intervenciones más emotivas y aplaudidas de la jornada fue la del deportista paralímpico Jota García, que llegó a Valencia de la mano de Exide Technologies, que quiso compartir con los asistentes los valores que tanto el deportista como la compañía representan: confianza, constancia y resiliencia.
Jota lleva por bandera una frase que resume su vida: “Tú haz planes y la vida se reirá de ellos.”
Diploma paralímpico, participante en los Juegos de Tokio y París, su historia conmovió a la sala. Cuando tenía solo 9 años le diagnosticaron una uveítis que se fue complicando hasta hacerle perder la visión de un ojo a los 23. En 2012, un accidente de tráfico precipitó la pérdida total de la vista.

Lejos de hundirse, le pidió a su médico que le buscara unos juegos paralímpicos y, así, descubrió el triatlón. La frase que da título a su charla se hizo realidad: ese plan, que nunca estuvo en su hoja de ruta vital, acabó llevándolo a clasificarse para los Juegos Olímpicos. Fue en Valencia, en 2019, donde consiguió la plaza para los Juegos.
“El COVID nos dio una lección a todos: confiar en nosotros, en nuestra mejor versión, que solo depende de nosotros. Tenemos que confiar en lo que somos y en la gente con la que compartimos el camino.”
Vivir unos Juegos Olímpicos en Tokio fue, en sus palabras, una de las cosas más increíbles que le han pasado. Allí, mientras entrenaba, fue padre por primera vez. Tras una etapa de trabajo psicológico que le ayudó a recuperar su mejor versión, en 2024 participó en los Juegos de París, donde obtuvo una 9ª plaza que celebró junto a su familia a orillas del Sena, acompañado de sus dos hijos. Hace un año nació su tercer hijo.
Hoy, “el Jota versión 4.0” se está reinventando: ha salido de su zona de confort para demostrar en la vida real lo que vale, buscando una mejor versión de sí mismo más allá del deporte.
Cerró su intervención con un sentido mensaje de agradecimiento: “Gracias a todos. Gracias a Exide.”
Sin duda, una intervención que dejó al público con la piel de gallina y una valiosa lección: que la verdadera fuerza no está en los planes, sino en la capacidad de levantarse, adaptarse y seguir adelante cuando esos planes se rompen.