La compañía convierte la actividad de su Liebherr de 60 t en una iniciativa solidaria con la que cada maniobra contribuye a apoyar a niños con cáncer, a sus familias y a la investigación, donando el 50% de la facturación generada por la máquina.
Bajo el lema “Elevamos ayuda. Construimos esperanza”, Transgruma demuestra que una grúa puede servir para mucho más que elevar grandes cargas. La compañía ha convertido una de sus máquinas, la Liebherr de 60 t, en su particular Grúa Solidaria, una iniciativa con la que parte de la actividad generada por este equipo se destina a apoyar la lucha contra el cáncer infantil.

“Grúa Solidaria forma parte del programa de Responsabilidad Social Empresarial de Transgruma y nace con el objetivo de generar un impacto positivo en la sociedad a través de la propia actividad diaria de la empresa. De esta manera, cada vez que un cliente contrata los servicios de nuestra Liebherr de 60 t, está contribuyendo también a una causa solidaria”, explica Ismael Aguado.
La filosofía del proyecto es tan sencilla como potente: cada servicio cuenta y cada maniobra suma. La actividad habitual de una grúa se convierte así en una vía directa de colaboración con organizaciones que trabajan para mejorar la vida de los niños y adolescentes con cáncer y de sus familias.
Una grúa que también eleva esperanza
Transgruma decidió vincular directamente la facturación de su Liebherr de 60 t a este proyecto solidario. En su programa, la compañía ha destinado el 50 % de la facturación generada por esta grúa a la lucha contra el cáncer infantil, convirtiendo el trabajo diario del equipo en ayuda real.
La iniciativa ha contado con la colaboración de entidades como ASION, la Asociación Infantil Oncológica de Madrid, que presta atención emocional, social y educativa a niños, adolescentes y familias afectados por el cáncer, y la Fundación CRIS Contra el Cáncer, que impulsa proyectos de investigación destinados a desarrollar tratamientos más eficaces y avanzar en la curación del cáncer infantil.
Así, detrás de cada elevación, de cada montaje y de cada jornada de trabajo de la Liebherr 60 Plus existe también una aportación a una causa que trasciende la propia actividad empresarial.

Más de 100.000 euros donados en un año
Los resultados muestran la dimensión que puede alcanzar una iniciativa de estas características. Durante 2024, Transgruma destinó el 50 % de la facturación de su Liebherr 60 Plus a ASION, alcanzando una donación total de 100.873,45 euros.
Según los datos publicados por la compañía, durante ese año un total de 684 familias afectadas por el cáncer infantil recibieron apoyo psicosocial y servicios de rehabilitación. La aportación realizada mediante Grúa Solidaria ayudó a financiar profesionales especializados, ayudas destinadas a familias en riesgo de exclusión social y el mantenimiento del centro de atención integral de ASION, que ofrece servicios de psicología, trabajo social, fisioterapia y neuropsicología.
De esta manera, Transgruma consigue trasladar su actividad empresarial a un terreno especialmente importante: el de ayudar a quienes atraviesan situaciones muy difíciles y contribuir al mismo tiempo a que la investigación continúe avanzando.

CADA MANIOBRA SUMA
Con Grúa Solidaria, Transgruma demuestra que la responsabilidad social puede integrarse directamente en el día a día de una empresa. No se trata únicamente de realizar una donación puntual, sino de vincular el funcionamiento de una máquina concreta a una causa solidaria, de manera que cuanto más trabaja la Liebherr 60 Plus, mayor puede ser también la ayuda generada.
Porque, en este caso, detrás de cada servicio hay mucho más que una maniobra.
Hay ayuda, investigación, apoyo a las familias y, sobre todo, esperanza.