Alexandre Saubot, CEO de Haulotte Group, en ANAPAT

HAULOTTE

Compartió en ANAPAT su visión del mercado a nivel global. La inquietud de los alquiladores era saber cuándo llegará una crisis y cómo lo hará, y cómo dijo el Sr. Saubot, vivimos en un tiempo que es muy complicado hacer predicciones por cómo ha cambiado el mundo.

Fue cauto sobre la situación económica, reflejó como la globalización está cambiando el mercado, cómo las energías alternativas dependen de que los gobiernos quieran ir hacia una tendencia u otra y el peligro de China, que es una potencia que si no se le hace frente, acabará hundiendo Europa, por lo que apuntó la necesidad de dar valor a Europa frente a China. Para él, la concentración de mercado es un hecho y animó a las empresas que estén en venta a coger ese tren.

Tiene la convicción de que el mundo está cambiando muy rápido, y es menos predecible.
Hace unos años nadie hubiese dicho que Trump ganaría, que Francia tendría un presidente de 38 años, o quien diría que EEUU y China empezarían una guerra comercial, porque los chinos están convencidos de que acabarán conquistando el mundo.

Los negocios están cambiando. Trump decidió plantarle cara a China y eso afectará al resto del mundo. Todo este contexto hace que las previsiones sean difíciles de hacer. Los ciclos económicos cambiarán. Lo que viene es más fuerte en términos económicos, y nadie sabe a donde nos llevará con el conflicto entre china y EEUU.

El futuro si miras al mercado, se venden a nivel mundial 223.000 unidades, que supone un crecimiento del 10%. En Europa se venden unas 65.000 máquinas al año, un crecimiento del 20% y en España entre 2.500 y 3.000 máquinas.

La tendencia es que el mercado se mantenga estable. No cree que vaya a haber un colapso del mercado como en 2009, que bajó un 85% y en España 95%.

Otro punto que destacó fue la concentración del mercado. Para los que piensan si deberían aceptar ofertas si les quieren comprar, la respuesta es que sí, que se planteen esa oferta
porque la concentración crecerá. En EE.UU. hay mucha concentración y Europa seguirá ese ejemplo. La razón es que Europa es la suma de muchos países, y se va implementando la consolidación.

En cuanto al impacto de la digitalización, cuando miras una plataforma, lo importante sigue siendo la altura, el alcance y la capacidad, y se mete cada vez más la tecnología, pero el cliente tiene en cuenta esos tres parámetros.

Se preguntó, ellos cómo fabricantes, como pueden hacer el producto cada vez más inteligente para que el operario lo haga bien. Ellos tienen muchas ideas. "Si pienso en el futuro, veo una máquina que se parecerá mucho a las que están ahora, pero que hará muchas más cosas de las que hace ahora. Por ejemplo, si el cliente llama y dice que no necesita la máquina más, se desconecta para operaciones de trabajo, y sólo está lista para el traslado.

Se podrá asegurar que sólo utilice la máquina la gente que está en el contrato, así como que la máquina avise de si algo está dañado, o está en condiciones de seguirse alquilando y de un lugar de trabajo vaya a otro, sin pasar por la filial. Es interesante que la máquina pueda identificar los elementos que están a punto de fallar y adelantarse a ese servicio y evitar un fallo para ahorro de costes.
Para que se den estos adelantos, el fabricante debe trabajar cerca del cliente, que sepan sus prioridades. Otro aspecto a tener en cuenta con el Big Data. La digitalización es ponerse de acuerdo con lo que haces con todos esos datos, cómo usarlos y cómo se comparten esos datos.

En cuanto a la preocupación medioambiental, para él las emisiones cero no son verdad, Si utilizas electricidad, el 50% de la electricidad se hace a través de coltan, que contamina mucho. No se puede operar todo eléctricamente, seguimos necesitando los motores.

"Dependiendo de cómo conduzcas, un coche diesel o gasolina consume menos y asi se puede reducir la emisión de carbono", explicó. Para él la respuesta está en el hidrógeno.
"Cuando hablas del futuro no se trata de predecir, sino de hacerlo posible. Hay que enfatizar que el cliente es el jefe, no soy yo, y haya que saber lo que el cliente quiere para tener éxito".

En cuanto al mercado chino, el Sr. Saubot recalcó el hecho de que no se juega con las mismas reglas, desde el momento que el estado Chino está financiando muchos proyectos. Pero aseguró que en Europa se trabaja con una mayor inteligencia, con mayor conocimiento, y la importancia de darle valor a Europa es lo que tiene que prevalecer, el desarrollar un futuro que sea compatible con máquinas que se alquilen bien. En Europa se trabaja en condiciones más seguras y eso hay que seguir defendiéndolo. "No quiero ser una colonia china", dijo rotundamente.

"Hablamos mucho con los clientes, para luchar en un mercado impredecible. Ahí es donde la mayoría de los esfuerzos de las empresas se hacen, ahí es donde el futuro está. Escuchar al cliente, entenderlos, y trabajar con ellos. Haulotte tiene 200 ingenieros, muchas ideas, pueden diseñar increíbles máquinas, pero yo quiero máquinas que al cliente le gusten", explicó el Sr. Saubot. "No podemos hacer todo lo que el cliente quiere, pero si llegamos a hacer un 50% con todos los elementos, seremos un socio de confianza para él".

Para concluir, destacó el papel tan importante que juegan las personas dentro de Haulotte, cómo las personas son las que llevan al éxito las empresas. Destacó el buen hacer de Iván Morodo y de su equipo en España, y sobre todo les dio las gracias a los clientes. "Tenemos buenas máquinas, pero sobre todo lo que tenemos son muy buenos clientes", concluyó.

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