EDITORIAL JUNIO 2020

Las dos Españas: la empresarial y la de los subsidiados

Gracias a Dios gozo de buena salud, porque ver las noticias todos los días y ver cómo España lleva 4 meses bajo un régimen comunista estalinista y que todavía haya gente que lo defienda, me pone de muy mala leche.

Honoré de Balzac notificaba a los presentes la defunción de su tío, el cual le había dejado en herencia todos sus bienes. "Ayer al anochecer —dijo—, mi tío y yo pasamos a mejor vida". Pues este individuo Sánchez, cuando llegó al Gobierno le pasó igual, él pasó a mejor vida y España al ostracismo comunista.

No hay nadie a los mandos señores. España es un barco a la deriva. Es como el Titanic, con los barcos salvavidas para los colegas de Sánchez y el Coletas. Han mentido, han hecho un recuento de votos que subía y bajaba en torno a 2000 personas y ni se han inmutado, no han hecho test a la población, están llevando al paro a miles de españoles y todavía se indignan porque la gente quiera que dimitan. La historia de España ha contado con gobernantes buenos, mediocres, malos, muy malos y a la cola van estos maleantes.

"Otros en el gobierno hubiesen hecho lo mismo", aseguran algunos ilusos. Permitidme que lo dude, es imposible hacerlo peor. Se han cometido errores imperdonables. Han dejado morir a 40,000 personas que todavía no estaban llamados a la vida eterna y éste les ha mandado al otro mundo por el artículo 33, el 8M y su ineptitud.

Eso sí. Me quito el sombrero ante su capacidad de manipulación. Chapeau por ellos. Porque haber alentado a llenar las calles en marzo cuando ya sabían lo que se nos venía encima, meter a España en una crisis brutal con una caída del PIB como nunca se ha visto, estar la gente sin recibir el dinero de los ERTEs, gente arruinándose y que no puedan abrir los negocios, turismo bloqueado, negocios que nunca volverán a ver la luz, España con una brecha social más grande que el Cañón del Colorado y aquí no pasa nada. Oye, que nos manifestamos por un pobre hombre que han matado en EE.UU. porque somos así de progres, pero salir por los españoles que murieron sin consuelo solos en un sillón o en una cama de hospital no, que les den. Lo dicho, a la deriva.

Estoy dándole vueltas a una idea que puede parecer una locura pero que en el fondo salvaría a medio país de esta tomadura de pelo que llaman democracia, porque esto que estamos atravesando no se parece ni de lejos a una democracia y sí a Venezuela.

Si analizamos la situación, estamos trabajando 4 capullos dejándonos la vida para que el resto de España, entre funcionarios (más de 3 millones), políticos (me sobran el 75%) y gente que recibe la prestación, vivan lo que viene siendo bien, con excepciones obviamente. Estamos haciendo un país de gandules señores, estamos alentando a que prosperen los vagos, los holgazanes, y los negligentes. Ten esto en cuenta, o educas muy bien a tu hijo con valores y con inquietud por mejorar cada día y con una ambición de progreso y avance, o se convertirá en un desecho de la sociedad como estos personajes de izquierdas.

Dado que Zapatero ya empezó con la brecha de las dos Españas y su acólito Sánchez el enterrador ha continuado con la misma matraca. Yo le he dado una vuelta. Yo voy más allá. Vamos a hacer dos Españas, la España empresarial, la de la gente que trabaja y no quiere un gobierno totalitario y la España conformista y vaga, ese país de gente que es feliz con una prestación y el plan de quedarse en casa cuál parásito es su máxima meta. Y me diréis...eso no es una democracia... Sí, si lo es. Los de la España íntegra, que voten a su gobernante, eso sí, debe ser un empresario que haya demostrado su valía, se acabó eso de gente con carrera política y no empresarial; y los de la otra España, que hagan lo que quieran sinceramente, que se repartan sus miserias como mejor sepan. Tendríamos un régimen fiscal diferente, ventajas fiscales para empresas, prestaciones diferentes, impuestos diferentes, y cada uno que se rija según elija.

Sólo recordar a los rojillos agradecidos por los ERTEs, que su gobierno ha empujado a España al precipicio, y que si no cobran su ERTE que se hubiesen pensado su voto antes, pero que no se quejen, que sólo tienen derecho a quejarse los que no votaron izquierdas y encima están sin cobrar todavía su ERTE.

No hay duda. Yo quiero estar en la España empresarial, en la que crea empleos aunque sean precarios, mejor que en la España de rojos, que lo único que crea es paro, de calidad como dicen ellos, pero paro. Me decían que en Dinamarca, quien recibe una prestación del Estado no puede votar, lamentablemente es un bulo, pero en la España empresarial será una realidad.

Habría que hacerlo bien. Por ejemplo, vamos a ver: Pablito y Pedrito, ¿en qué lado queréis estar? ¿Con los rojos? Fenómeno. Apuntaros allí. A la cola de los que reparten lo que es ajeno con una alegría pasmosa.

Minimaca e Inés, ¿en qué España con 13 y 15 años os parece que podéis crecer y convertiros en personas de la que vuestros padres se sientan orgullosos? ¿En la buena? Fenómeno, poneros a la derecha y seguir estudiando porque el Estado no tiene por qué manteneros.

A lo mejor los que estén en el lado oscuro, ese lado comunista que tanto se lleva si eres progre, se querrán pasar al lado empresarial. Bueno, habrá que hacerle una prueba de seis meses a ver si se ha desintoxicado de todo ese cáncer comunista en el que venía inmerso. Porque a la España empresarial se viene a trabajar, no a estar subsidiado.

El tejido empresarial español sin saberlo ya está dentro de esa España empresarial, pero bajo el yugo comunista. Esperemos que algún político acabe en la cárcel, y salga en algún programa del corazón para que media población de incultos lo vean, porque será la única forma de llegar a esa gente, cuyo voto, por cierto, vale igual que el tuyo.

Mientras, seguimos dando lo mejor de nosotros mismos. Acordaos de reservar en vuestra agenda el 24 de septiembre para los famosos Premios Movicarga, que se celebrarán en Madrid. Os esperamos con más ilusión si cabe, celebraremos que estamos vivos, que tenemos la fuerza de Blas de Lezo allá en Cartagena de Indias en el S.XVIII, que ningún obstáculo podrá pararnos y que la vida es un regalo. Brindaremos por los que no están, brindaremos por los que estamos, por la Taberna; por nuestros equipos, que nos han respaldado en esta contienda, y sobre todo, brindaremos porque seguimos manteniendo alejados de nosotros a esas personas que se quedan mirando como la gota va a derramar el vaso y no hacen nada.

Estas lecciones que estamos aprendiendo no vienen en ningún manual. Cada uno estáis yendo por el camino que mejor encontráis, sentiros orgullosos, porque estáis haciendo historia, estáis saliendo de la crisis más surrealista a la que nos hemos enfrentado. Ni la mejor Escuela de Negocios podía habernos preparado para esto, pero estáis en un sector que te curte la piel a base de bien, un sector que cuando dice...Ágarrame el cubata, es sinónimo de "vamos a hacer algo grande". Tenemos la suerte de trabajar en algo que nos apasiona y que no está pagado con dinero, se paga con pasión y con la certeza del trabajo bien hecho. Las inversiones millonarias que se hacen en maquinaria podrían dar más rendimiento posiblemente en otros sectores, pero para que nos vamos a engañar, nos va la marcha. Y esa marcha es la que hace que la vida sea algo grande.

FUERZA Y HONOR

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