Sólido crecimiento de Europa Central y del Este

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Crédito y Caución llama la atención sobre las oportunidades en Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Rumanía o Bulgaria, que acelerarán su crecimiento en 2017 y 2018.

Crédito y Caución prevé un sólido crecimiento en 2017 y 2018 de la región de Europa Central y del Este. Así se desprende del último informe hecho público por la compañía, que analiza ocho mercados a los que las empresas españolas destinan el 7,7% de sus exportaciones.

El informe prevé que el crecimiento de Polonia (1,9% de la exportación española) se sitúe por encima del 3% en 2017 y 2018, debido al crecimiento de las inversiones, el consumo privado, el empleo, los salarios y las transferencias sociales en un entorno de fuerte sentimiento empresarial y bajos tipos de interés. No obstante, Polonia es la economía de Europa Central más expuesta a los impactos negativos del Brexit. Una salida de la Unión Europea por parte del Reino Unido podría afectar a los fondos estructurales, que desempeñan un papel importante en el progreso económico de Polonia. Además, Reino Unido es el segundo destino de la exportación polaca y las remesas anuales ascienden a 4.000 millones de euros.

La República Checa (0,9% de la exportación española) o Eslovaquia (0,4% de la exportación española) también crecerán en el entorno del 3%, beneficiándose de un consumo privado robusto, el repunte de la inversión y el dinamismo de las exportaciones, impulsadas por las perspectivas favorables de la industria automotriz. Rumanía (0,8% de la exportación española) mantiene una de las perspectivas de crecimiento más fuertes de la región, en el entorno del 4%, aunque es una economía expuesta a vulnerabilidades externas. El déficit por cuenta corriente ha vuelto a aumentar, dado el elevado crecimiento de la demanda interna. Al mismo tiempo, la deuda externa es relativamente alta, en torno al 70% del PIB y la moneda está sujeta a cierta volatilidad.

En Hungría (0,6% de la exportación española), el crecimiento anual de la economía superará el 3,5% gracias a la recuperación de las inversiones. La principal debilidad de Hungría sigue siendo su alto nivel de deuda externa, cercana al 100% del PIB. Una gran parte de ella está denominada en moneda extranjera, lo que exacerba el problema. En Bulgaria (0,5% de la exportación española), el informe prevé que el PIB crezca por encima del 3% en 2017 y 2018.

Los mercados más complicados del informe son Rusia y Turquía. Tras dos años de contracción, se prevé que el PIB ruso crezca alrededor del 1,5% en 2017 y 2018 debido, principalmente, al repunte de los precios del petróleo. A pesar del repunte económico, las perspectivas a largo plazo de Rusia (0,7% de la exportación española) siguen siendo moderadas. El clima de negocios está plagado de incertidumbres sobre los derechos de propiedad, la frágil infraestructura de transporte, la falta de competitividad en los mercados de bienes y servicios y las sanciones internacionales impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos que pretenden impedir las transferencias de tecnología y la financiación de empresas rusas en los sectores energético y militar.

En Turquía (1,9% de la exportación española) se espera que el ritmo de expansión económica en los próximos años se mantenga por debajo de la tasa de crecimiento promedio anterior a 2015. La tasa de desempleo ya es alta y la inflación sigue siendo persistentemente elevada, afectando el crecimiento del consumo privado. La política gubernamental dirigida a estimular el crecimiento del crédito, que ha superado el techo del 15% previamente considerado por el Banco Central como saludable, es preocupante. En el medio plazo, el crecimiento excesivo de los préstamos podría aumentar los préstamos en mora. Las empresas turcas, particularmente en los sectores de energía, materiales de construcción, acero, aerolíneas y productos químicos, se han endeudado excesivamente en moneda extranjera de los bancos locales. Dado que los activos de divisas sólo cubren alrededor del 40% de los pasivos, las pequeñas empresas con ingresos en moneda local corren un importante riesgo no cubierto.