EDITORIAL NOVIEMBRE 2017

EDITORIAL

Fallar es la mejor manera de aprender

Ahora parece que errar es tendencia, y pensaréis, ¡me está tomando el pelo! Pues no, grandes líderes empresariales instan a las empresas a cometer errores. ¿Y por qué? pues es simple, porque la forma de mejorar es cometiendo errores.

Hay que ser valiente para cometer errores y aceptar esos fracasos. Los conservadores que no se suban al tren, verán pasarlo a su lado y el único movimiento que tendrán en sus vidas serán el movimiento de su flequillo debido a la fuerza de ese tren.

El CEO de Coca-Cola Co., James Quincey pidió a los gerentes de base que superaran el miedo al fracaso que había perseguido a la compañía desde el fiasco del "New Coke" de tantos años atrás. "Si no cometemos errores", insistió, "no estamos intentándolo lo suficiente".
Incluso el CEO de Netflix sorprendió a todos diciendo que tenían demasiados programas de éxito, que era necesario correr más riesgos e intentar cosas más locas.

El CEO de Amazon no se despeina asegurando que su éxito está basado en sus fallos, alentó a hacer experimentos, aún consciente de que muchos de los experimentos están destinados a fracasar.

MC Donald's a pesar de su éxito, tuvo productos que fracasaron totalmente, como sus pizzas, hot dogs, hamburguesas de gambas, fideos o burritos.

Si vives con miedo a los errores, ese pánico será tu freno para crecer y conseguir éxito en tu empresa. Una decepción es un regalo en tu curriculum de la experiencia. Hay que saber enfrentarse a los errores y eso te llevará a aprender de ellos. Una persona que sabe manejar el fracaso, es menos frágil y más audaz. Como dice el proverbio Chino, "si te caes 7 veces, levántate 8". No sucumbas al fracaso, si el fracaso te puede, piensa que no eres lo suficientemente fuerte como para seguir adelante, y mejor que cambies de actitud ahora que todavía estás a tiempo. La capacidad de adaptación para superar desafíos, es uno de los requisitos para conseguir tus objetivos. Que no te falte determinación para seguir adelante.

Cada empresa debería dar a sus directivos una tarjeta de "006, Licencia para Errar", que desde su organización sean ellos los que quieran mejorar sin recelo a represalias (con unos límites claro, porque ya nos conocemos, y el "todo el monte es orégano" siempre fue muy latino, al igual que culpar a otras personas de tu fracaso, lo cuál no te ayuda mucho a encontrar la solución, la verdad). Y la realidad es que la mayoría de las personas con una idea nueva eligen no seguir con la idea porque si intentan algo y no funciona, ese revés podría dañar su carrera. Así como la tendencia de la gente a jugar para no perder, en lugar de jugar para ganar.

No hay duda por otro lado que existe mucho borreguismo a nuestro alrededor y muchas personas no están hechas ni para errar, ni para triunfar ni para intentar nada en su vida, son prototipos de autómatas, los cuáles con realizar su trabajo diario y no tener problemas son felices. O aquellos que por dar un paso pequeño se creen los reyes del mundo, cuando la realidad es que su mundo sólo se ha expandido unos pocos metros cuadrados. Pero está bien, no todas las personas sirven para destacar en la vida, sólo para pasar inadvertidas y cuanto más desapercibidas, mejor.

En la vida hay que ser curioso, aprender de lo que te rodea, conocer y estudiar los errores del resto, sobretodo porque no podemos cometer todos los errores nosotros, algunos ya han pasado por eso, y siempre es bueno estar al tanto.

No hay éxito sin contratiempos, adaptarse rápidamente a los cambios es una de las condiciones para el éxito, principalmente para las empresas en este momento, donde la tecnología ha inundado nuestras vidas.

Siempre con los pies en la tierra, plantéate donde está tu empresa y donde quieres que esté dentro de X años. No metas la cabeza bajo tierra como un avestruz porque pienses que estás bien como estás y que las cosas han ido rodadas siempre. Ese es el camino fácil, el de los flojines.

Ojo con ser demasiado optimista y perder la perspectiva. No es bueno plantearse unos objetivos inalcanzables. No dejes que la tecnología te asuste, rodéate de gente que te dé una nueva visión de la empresa, sabia nueva que sea rompedora y creativa, que te enseñe cosas que ni se te habían pasado por la cabeza. Evalúa tu negocio de forma racional, pero con la dosis de pasión imprescindible para que tus sueños se cumplan. Si no te apasiona lo que haces mejor te vas a tu casa, que las carreras de obstáculos no se crearon para los derrotistas.

Disfruta del viaje y aprovéchalo, porque sólo hay un viaje de ida, el de vuelta depende de San Pedro y con la cantidad de iluminados a los que estará leyendo la cartilla allá arriba, no creo que esté ocioso para pensar en dar billetes de vuelta.