Siempre sumar, nunca restar

EDITORIAL

Escribo este editorial perpleja con lo que ocurre en Cataluña.

El Gobierno, con Mariano Rajoy a la cabeza, subestimó el poder del populismo y los endiosados dirigentes de allí lo tuvieron claro desde el principio: tenían una hoja de ruta marcada con los pasos a seguir, la cuál llevará a un caos todavía más surrealista de lo que estamos viendo actualmente. No les importa nada, tienen marcado un camino y lo llevarán a cabo sin importar nada ni nadie y saltándose toda la ley que se les ponga por delante. Con el síndrome del Emperador como bandera, cruzando la delgada línea roja del totalitarismo y la tiranía, y ojo, todo porque se lo han permitido, no nos engañemos. Que el llegar hasta aquí es un cúmulo de errores que son imperdonables.

Ni una destitución, ni una dimisión ni visos de entonar el "Mea culpa" por parte de nadie.

Todas las personas que están ciegas de ira en este momento están pasando por alto las consecuencias económicas que todo este espectáculo supondrá para España. No se trata del derecho a decidir, se trata de estar por encima de la Ley cueste lo que cueste. Y si se permite eso, el Reino de Taifas es el próximo escalón.

La brecha social y económica que supone todo este circo mediático, es algo que vamos a pagar todos los españoles, y muchas familias y grupos de amigos que se romperán por un odio sin sentido. Ni unos son santos ni otros llevan el tatuaje de 666 en los brazos.

No hay peor sordo que el que no quiere oír, y aquí todas las partes se han tapado los oídos y han actuado como avestruces, sin importar las consecuencias. Y lo malo es que los avestruces pueden vivir hasta 50 años.

Europa sólo critica y pide diálogo, sin tener en cuenta lugares como Córcega, Flandes, Trentino o todo reducto independentista que aflora en cada país. Seguid en vuestros tronos en las nubes, que ya darán la vuelta los rayos y acabaréis calcinados de igual forma.

Me sorprende que viviendo en una monarquía como estamos, el Rey hasta hoy no haya abierto la boca. Hasta donde yo sé, la República que tantos reclaman dejaría al rey Felipe VI en el paro, y no creo que Letizia con el subsidio pueda pagar sus bolsitos y modelos de pasarela. Pobres, que será de sus viajes a Baqueira...aunque siempre les quedará las pistas de esquí del Centro Comercial Xanadú en Madrid. Fenómeno, monarca, sigue así.

Cataluña alberga industrias punteras y grandes empresarios. Tiene una tasa de desempleo de sólo el 13,2%. Pero no olvidemos que su deuda pública equivale al 35,2% de su PIB y que acude regularmente a un fondo de liquidez del Estado español, que papá España cuida de los suyos y a mucha gente se le ha olvidado ese pequeño detalle.

La brecha está abierta y por muchos puntos de sutura que se den esta herida no se cierra, y sino al tiempo. Ni soy adivina ni quiero serlo, así que concluiré diciendo que en la vida hay que sumar y no restar, que los matemáticos ya han vaticinado que en el 2100 llegará una nueva extinción masiva y el mundo se va a hacer puñetas, y las catástrofes no saben de fronteras.

Cambiando de tercio, hemos celebrado los II Premios Movicarga. Fue una noche para reunir a amigos, a los cuales os agradezco en el alma que estuviérais, al igual que a los sponsors, sin los cuales el evento nunca se hubiese podido llevar a cabo. Disfrutamos de una noche espectacular, de verdad, fue el evento del año. Esta mal que lo diga, pero la gente estuvo en un ambiente relajado de 19.30 a 3 de la mañana viendo clientes, charlando con ellos y con competidores, intercambiando opiniones y riéndose a mandíbula batiente gracias a Leo Harlem, que es un crack en lo suyo. Persona rápida de mente como pocos, hizo de la velada una risa continua.

Gracias de nuevo a todos los sponsor que nos apoyaron ese día, gracias a todos vosotros, mis amigos, que nos acompañasteis en un día tan especial, pero sobre todo gracias a mi familia, que me acompaño ese día, y a mi equipo: Encarni, Yolanda y Vicente. Mis tres mosqueteros, mis guardianes, mi ejército de élite, y sin los cuales los Premios no hubiesen tenido este éxito. El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo conquista triunfos. No limits. Gracias siempre.